¡Por fin! Después de probar y reprobar la nueva demo del juego Patapon 3 (plataforma PSP) Sony ha anunciado en su blog la fecha oficial para el lanzamiento: 12 Abril de 2011 (USA). El pon pon pata pon ha sido una de mis mayores distracciones en cuanto a juegos se refiere... por lo que la noticia se recibe con gran entusiasmo.
Aquí tenéis el trailer oficial:
Y la promoción:
La principal novedad de esta nueva versión, a parte de nuevas armas y personajes, es que incorpora la opción de multijugador...
A ver si no tardan en anunciar el lanzamiento en Europa, ¡¡iré actualizando!!
Como lo prometido es deuda, y tal y como ayer comenté en el post del Elder Scrolls V de Gon, aquí os dejo un vídeo que me pasó el mítico Hombre del Clot relacionado con el juego:
Después de Seda, Crepúsculo, las películas lamentables de la Lohan y un sinfín de fetos bodriales en forma de largometrajes, llega Dirty Dancing, o como mi hermana me obligó a sumirme, una vez más, en una experiencia que a juicio de cualquier ser con un mínimo de sentido del gusto, sólo puede ser calificada de tortura.
Así es como empezaba el post original que empecé a escribir hará cosa de una semana (día arriba, día abajo); pero tras revisionar la película un par de veces, ver otras jojoyas bailongas y hacer una reflexión comparativa, me he visto obligado a cambiar mi opinión al respecto y en lugar de ser "Dirty Dancing es EL MAL" se ha convertido en "Dirty Dancing no es buena, pero con un poco de perspectiva, es hasta pasable". Y es que dejando al márgen el reciclaje de escenas, los diálogos absurdos que pueblan el largometraje que en algunos casos llegan a dar auténtica vergüenza ajena (como ejemplo y para que os hagáis una idea, mientras un grupo de ancianos, ancianas y dos o tres jóvenes están bailoteando, la profesora de baile les grita la siguiente frase mítica: "señoras, Dios no las habría dotado con semejantes maracas sino quisiera que las agitaaaaaaran". JOJOJOJO, el humor hecho película, hoygan), que una película apta para todos los públicos sea más erótica que instinto básico, que a la protagonista la llamen prácticamente igual que al cerdito valiente y que la interpretación del elenco en su conjunto sólo pueda tildarse de paupérrima; Dirty Dancing destaca por abordar temas que hoy en día resultan típicamente tópicos como son el aborto, las relaciones entre miembros de distinta clase social, o la liberación de la mujer del estereotipo de mónguer sin conciencia propia cuya única misión en la vida es echarle el lazo al maromo de mejor familia. Además, las coreografías no son tan vistosas ni espectaculares como las de otras películas más recientes de temática similar, pero quitando los meneos pestosos de Baby, en general están bastante bien.
Ésto no es bailar, pillines
Y hasta aquí pienso comentar, porque la OST está realmente bien, la fotografía no se sale de lo esperado, la película carece, como es lógico, de efectos especiales (aunque un velociraptor bailarín o un unicornio machote le habrían dado un +1.000) y el vestuario es aceptable en su marco. Siento mucho no haber hecho un post más extenso, en especial por el capricano llamado Javier, que lleva esperando desde hace unos días una entrada inmensa con comentarios pormenorizados de cada escena y que me ha recomendado volver a mi estado de odio profundo hacia la película viendo la segunda parte -lo que a corto plazo no voy a hacer, principalmente debido a que para no caer en la subjetividad más pura, me he tragado la trilogía de Step Up, Dance with me y Take the lead-. Para los que busquéis una buena película de baile, os recomiendo West Side Story y Billy Elliot, dos películas recomendables hasta el hartazgo aunque la última aborde la danza como elemento secundario.
Uno de los muchos momentos lamentables de la película
Curiosa cosa el Tiempo. En la carrera horas y horas muertas en las que se podía hacer de todo. Ahora en la gran capital sin tiempo para casi nada, y para colmo navegas un rato por la red y encuentras cosas como ésta:
Tras que un lector asiduo del blog pidiese hace un tiempo que escribiésemos sobre la experiencia que supone pasar del tradicional papel a la nueva tecnología del libro electrónico, ha sido ya bastante tiempo que le he dedicado a pensar cuales serían mis impresiones.
Poco puedo hablar del uso continuo de la tinta electrónica para la lectura, ya que el dispositivo que yo utilizo es la Samsung Galaxy Tab -que aprovecho para decir que no sirve para casi nada-. Mi único uso es para leer libros, y sinceramente preferiría un libro electrónico para tal fin.
Lo gran diferencia que he notado, por tonta que pueda parecer es el ahorro de espacio físico al tenerlo en formato digital. Podrá parecer una tontería, pero en mis estanterías pocas cosas más cabían. Ahora en un pequeño dispositivo de poco más de un kilo se pueden almacenar bibliotecas de un tamaño inconcebible, y menos si pensamos tenerlo todo en casa.
Hace ya algunos meses comentaba que me habían dejado un Papyre de prueba durante unas dos semanas y que no acabé convencido del resultado. Tras esos meses, mi opinión ha cambiado. El papel es especial, y la sensación de que se alcanza con un libro nada tiene que ver con una pantalla. Eso es así y seguirá siendo así. Pero los precios más bajos, vivir fuera de casa, y que si vas a leer un libro de más de 1000 páginas es un peso menos cambian de lado la balanza.
Mi problema es que dado que me gusta coleccionar libros y que mi biblioteca personal se vaya incrementando al tenerlos en mi tablet es como una pequeña espinita clavada. Por eso, en más de una ocasión tras terminar un libro en mi Samsung, me he bajado a las librerías de barrio de segunda mano, o bien al Fnac para comprar algo físico.
Un problema evidente es el de la batería, han sido ya varias las ocasiones en que me he quedado colgado en momentos de tensión con una batería bien baja. Se debe más a que se trata de la tableta de Samsung que es retroiluminada, lo que puede llegar a cansar y fastidiar un poco la vista, y eso se nota en la duración de la batería. En un libro de tinta electrónica no creo que exista un problema tan evidente.
Como conclusión decir que aún queda mucho que recorrer en este formato. Sobretodo en distribución de los contenidos y su facilidad para piratearlos. El peligro lo tienen las distribuidoras, que pueden llegar a desaparecer si los autores se animan a ser ellos mismos quienes distribuyan sus obras. Yo estoy bien contento teniendo un dispositivo que me permita llevarme mi biblioteca a espaldas. Pero pensamientos oscuros acuden a mi mente: ¿veremos DLC como en los videojuegos? ¿Escribirán por capítulos y nos cobrarán precios abusivos?
El sexto día en Israel, el último en el que nos dedicamos a excursionear peregrinosamente, centramos nuestra jornada en visitar los diferentes puntos de interés del monte de los olivos, empezando bien tempranico visitando la capilla de la Ascensión, un lugar en el que dejando al márgen las palomas aficionadas a atacar vil y repentinamente a las personas y el olor a mapache pútrido que impera en el edificio, lo primero que apreciará el visitante es la austeridad de una capilla bastante pequeña en cuyo interior sólo hay una piedra, la conocida como roca de la Ascensión, en la que según algunos se puede apreciar la huella de la pisada de Jesucristo, pero personalmente sólo pude ver una hendidura amorfa en una piedra. Como dato, mencionar que el sitio está tristemente bajo la custodia de los árabes, siendo posiblemente éste el motivo por el que el edificio se encuentre en un estado tan lamentable a pesar de su importancia religiosa para los cristianos.
Exterior e interior de la Capilla de la Ascensión
De aquí fuimos a ver otros templos dentro del Monte, en concreto la iglesia del Pater Noster, Dominus Flevit, la basílica de la Asunción y la iglesia de las naciones. Sobre Pater Noster es un sitio la mar de bonico, una preciosidad que se aprecia especialmente cuando uno sale de la Ascensión y que tiene en cada pared del recinto una serie de "cuadros" con la oración que le da nombre a la iglesia (el padre nuestro), en todos los idiomas que se hablan en la actualidad, algunos por mí desconocidos y algunos ya olvidados. Saliendo de aquí y tras andar un poquito, pasando por el cementerio judío llegamos a Dominus Flevit, que significa "el señor lloró", una iglesia en la que no entramos, pero sí disfrutamos de uno de los mejores paisajes y vistas de la ciudad de Jerusalén, a unos metros de Getsemaní, con su jardín de olivos y la Iglesia de las Naciones, llamada así por tener el techo decorado con motivos de las distintas naciones -sí, también España tiene su representación-; que fue donde nuestro fraile ofició la misa, una celebración especialmente emotiva por ser la última a la que íbamos a asistir en Israel. La siguiente iglesia que vimos fue basílica de la Asunción, construida sobre el supuesto lugar en el que la Virgen se durmió -a quien le interese el tema, que se lea la Biblia, que viene todo explicado más chachimente-. La Asunción, que tiene unas escaleras que nos llevan a una planta inferior, donde, tras pasar por una habitación en la que olía a muchísimo horrendo, llegamos a un altar bastante bonito, que podéis apreciar en las fotos que os dejo a continuación:
Iglesia del Pater Noster, si hacéis zoom a los arcos, podéis ver los cuadros con el padre nuestro
Cementerio judío
Huerto de los olivos
Iglesia de las Naciones: interior y exterior
Basílica de la Asunción: exterior e interior
Una vez terminamos de ver el monte de los olivos en detalle y profundidad, fuimos a comer -tal y como dije en mi post anterior repetimos pizza, aunque en una pizzería diferente- para a continuación poner rumbo a lo último que nos quedaba por ver de nuestro viaje. Así pues, el primer lugar al que fuimos pasando el mediodía fue san Pedro in Gallicantu, cuyo nombre rememora la negación de Pedro y que en su interior, en una planta inferior al nivel del suelo, tiene una serie de "grutas y cuevas" donde según nos dijeron Jesús estuvo preso antes de ser juzgado. En el exterior de la iglesia -porque san Pedro in Gallicantu es una iglesia franciscana-, nos encontramos con unas excavaciones y unas escaleras, en la actualidad cerradas al público, que son del tiempo de Jesús. Para rematar el viaje aún nos quedaba visitar el Cenáculo, una sala que antaño fue una iglesia construida donde tuvo lugar la última cena.
Habiendo dado por concluido el itinerario, volvimos al hotel, donde algunos nos quedamos a reposar los pies, mientras otros se fueron a patear Jerusalén. Tras la cena hicimos la maleta, ya que al día siguiente, sobre el que no habrá más que esta breve referencia, tocaba volver a España, eso sí, antes de ir al aeropuerto nos dejaron un ratico en Tel Aviv a nuestras anchas.
San Pedro in Gallicantu
P.D.: Siento mucho haber tardado TANTO en terminar los post de mi viaje, pero cuando uno está hasta las cejas de presión estudiantil, poco tiempo puede sacar para escribir. Esta última entrada me ha costado especialmente escribirla, lo que posiblemente se note, ya que desde mi regreso ha pasado casi un mes y los detalles y los nombres tienden a mezclarse en la memoria. Eso sí, nada de lo puesto ha sido inventado ni ningún sitio visitado ha sido obviado gracias a las notas que mi madre tomó a lo largo del viaje.
Durante mucho tiempo he sido reticente a lo que voy hacer ahora mismito. Voy a poner una fotico mía. La foto en cuestión es exponiendo un trabajo final del máster sobre la disponibilidad de recursos hídricos en una cuenca y el estudio de la posible construcción de una presa.
Pues ese soy yo (Gon). Y hablando a una audiencia de 20 personas sobre el trabajo. Poco a poco le voy cogiendo el gusto a eso de estar delante de un grupo exponiendo un tema. Los nervios y mi velocidad hablando han disminuido bastante.
En el máster me estoy quemando. Lo bueno es que cambia el horario y empezamos con proyectos en horario de tarde. No tengo casi tiempo para mi vida social, y quiero/necesito conocer Madrid. Que me estoy perdiendo esta magnífica ciudad.
Neil Richard Gaiman es un conocido autor de historietas y escritor de ciencia ficción y fantasía. Nació el 10 de noviembrede 1960 en Portchester,Reino Unido. Su creación más famosa es la serie de historietas The Sandman.
Libro de tematica aunque fantástica, fuera de lo habitual en Neil Gaiman. Es un acercamiento a libros para jóvenes. Me recuerda al movimiento que hizo en su día Terry Pratchett con sus libros de Tiffany Aching. La temática es menos adulta de lo que estamos acostumbrados los que seguimos a este autor, pero no por ello debemos esperar una bajada de calidad.
El libro nos pone en el lugar de un bebé, que presintiendo el peligro escapa de su cuna mientras sus padres están siendo asesinados. El niño acaba llegando al cementerio cercano a su casa, donde los fantasmas le darán algo así como un salvoconducto, la libertad del cementerio, que hará que los Jack, una organización supermegasecreta de esas que nadie sabe muy bien a qué se dedican,tengan un poco más difícil ponerle las manos encima al tierno mozalbete.
Puede recordar a libros como los de Harry Potter, pero que queréis que os diga, prefiero mil veces más las referencias de Gaiman y su estilo propio en el que entremezcla magistralmente historia con mitos y cultura a los libros de J.K.Rowling. No diré que el guionista de Sandman los hace más reales, pero si más apetecibles.
Y que demonios, están mejor escritos.
Cuando tienes un autor de esos que cuando coges un libro esperas grandes cosas, se puede decir que estás mal acostumbrado. Por lo tanto lo lógico es que en el siguiente quieras encontrar sensaciones similares al leer sus obras, aunque en el fondo sabes que no siempre alcanza lo que deseas. Con esto no quiero hacer ver que me ha desilusionado, simplemente que verle en otro registro ha sido extraño. Pero que vamos, si me dice Gaiman que transcurre con Morfeo por ahi, yo felizmente me lo creo.
Ayer tuve la oportunidad de ir a dar clase a un lugar poco habitual. El sitio está cerca del Caixa Forum en Madrid, que al ladito tiene esa fachada tan molona con líquenes. Leí hace un tiempo que es las única de Europa, pero quizá me esté colando. La cosa es que me encanta este tipo de iniciativa. Convertir en verde la ciudad. El sitio donde di clase es el HUB Madrid, un lugar de trabajo distinto para emprendedores. La idea creo que es genial y los responsables de esta idea fueron muy simpáticos durante el tiempo que estuvimos allí. La idea de la cocina era muy interesante. Hacías una donación en una hucha que tenia a tal menester y podias servirte lo que quisieras. Nespressos incluidos. La critica, y por eso había tanto cartel por la zona, era la limpieza de los utensilios. Alguno que otro se escaquea. Lo que no entendí es el tipo de silla que tenían, ¿8 horas sentando ahí? Pobres culetes...
El quinto día en Israel fue, con diferencia, el día que más madrugamos; y es que puesto que a las 7:30 teníamos que estar en el santo sepulcro para la celebración de la misa en su interior, nuestro despertador sonó cerca de las 6:30.
Exterior del santo sepulcro
A modo informativo, del santo sepulcro debéis saber que está en una iglesia gigante dentro de la cual, además del santo sepulcro en sí, están tanto el Gólgota como una piedra en la que se presume enbalsamaron a Jesús tras su crucifixión. De cada una de estas "partes", a pesar de haberlas visto en momentos diferentes -el santo sepulcro y la piedra la vimos por la mañana, mientras que el Calvario lo vimos al mediodía-, hablaré a continuación: sobre el Gólgota, conocidísimo lugar en el que crucificaron a Jesús, hay que comentar que a pesar de lo que se pudiera pensar -por eso de que en las películas aparece como una montaña hecha y derecha-, para llegar a "la cima" sólo hay que subir un par de tramos de escaleras que están a la entrada del templo, allí, además de una cantidad masiva de gente, nos encontramos con una representación de la crucifixión. Justo a sus pies no encontramos con la piedra del embalsamamiento, de la que me llamó especialmente la atención la cantidad de personas que, en un acto de devoción intenso, se arrollidaban, rezaban y pasaban telas por encima. En el centro del templo y a diez pasos mal contados del monte, nos encontramos con el multimentado santo sepulcro, que es donde depositaron el cuerpo de Jesús una vez lo bajaron de la Cruz y el lugar en el que resucitó. En este sitio no dejan hacer misas a grupos, ya que el espacio es sumamente reducido (ya que el santo sepulcro está en una habitación en la que no caben más de cuatro personas, que a su vez está dentro de otra en la que a lo sumo entran doce), pero como el nuestro era un grupo pequeño de catorce personas, nos dejaron celebrarla en su interior.
Piedra del embalsamamiento
Santo Sepuclro, entrada a la habitación "mediana", que da acceso a la sala pequeñita
Aquí se puede apreciar la entrada a la sala pequeña dentro de la mediana Calvario
El arco "dorado" que se puede ver en la foto es la entrada al Calvario
Después de la celebración de la ceremonia, fuimos a desayunar al hotel para a continuación encaminarnos la casa de santa Ana, donde está la otrora conocida como "piscina probática" o "piscina de Bethesda", en la que según dicen los antiguos, si te metías en sus aguas sanabas de cualquier enfermedad; y donde acaeció uno de los milagros de Jesús, el de la sanación de Gonzo del paralítico. ¿Os acordáis de los africanos del segundo día?, los que nos echaron una carrerilla hasta el bus y por sorprendente que siga pareciendo les ganamos, pues nos los encontramos de nuevo, en esta ocasión estaban dejándose los pulmones y las cuerdas vocales cantando en la iglesia, como más o menos podéis comprobar en el mini-vídeo que grabé antes de ver las excavaciones de la piscina:
Exterior de la iglesia de santa Ana Interior de la Iglesia de santa Ana
Ruinas y excavaciones de la piscina probática
De aquí fuimos caminando hasta la iglesia de la flagelación y la iglesia de la columna, situadas una frente a la otra y con un interior bastante austero, fue aquí donde empezamos el Via Crucis, continuándolo a través de las distintas estaciones marcadas a lo largo de la Vía Dolorosa, donde nos cruzamos con algún que otro grupo haciendo lo mismo que nosotros, y con otros haciendo un Vía Crucis hardcoriano, siendo así por mí llamado por cargar sobre sus hombros una cruz de madera de tamaño para nada deleznable. En relación a la Vía Dolorosa, son una serie de calles por las que pasó Jesús cargando la cruz durante la Pasión que a día de hoy -o al menos cuando yo estuve por allí-, están llenas de tiendas y pequeñas iglesias. Como recomendación os diré que si queréis comprar algún objeto religioso -cristiano- por allí, no lo hagáis en estas tiendas, y decidle a vuestro guía que os lleve a san Salvatore, que es la casa de los frailes franciscanos, donde venden un poco de todo a la mitad de precio.
Tras el Via Crucis fuimos a san Salvatore a hacer unas comprillas y a ver al padre Artemio Vitores -para quien vea el programa españoles por el mundo, y viera el que hicieron de Jerusalén, este hombre es el fraile al que entrevistaron-. Tras disfrutar brevemente de su compañía, presentarnos a sus pajarillos, hacer unas compras y con la promesa de volver por la tarde para charlar un ratico con él, volvimos al santo sepulcro para justo a continuación irnos a comer... ¡¡unas pizzas!!, sí, sí, pizzas en Jerusalén y estaban buenérrimas, he dicho. Es más, tan ricas estaban que repetimos al día siguiente, aunque en una pizzería diferente.
Pizzería de Jerusalén en la que comimos
Por la tarde y con el estómago lleno pero sin hacer ruidos raros por primera vez desde que llegué a Israel, nuestro camino nos llevó a Ein Kerem, un pueblecito la mar de mono en el que nació Juan el Bautista, donde tras subir MUCHAS escaleras llegamos a la basílica de la Visitación y tras verla fuimos a la otra punta del pueblo para otear la Iglesia de san Juan, que como detalle os comento que está edificada sobre un antiguo templo de Mercurio (el Dios romano) y que en las paredes de su interior están revestidas con azulejos importados desde España.
Exterior de la basílica de la Visitación
Interior de la iglesia de san Juan
Dejando el pueblo, y por votación popular -ya que según el itinerario tocaba ver un museo que a nadie le resultaba interesante-, acudimos a Yad Vashem, o lo que es lo mismo, el museo del holocausto. Un lugar en el que entré esperando encontrarme cualquier cosa, y más tras recibir un aluvión de preavisos de que lo allí expuesto era muy hardcore y que, sin intención de quitarle la dureza a las exposiciones, no ví nada que no hubiera visto en una película en la que se aborde el lamentable tema del holocausto judío; y es que el museo está lleno de relatos de personas que sobrevivieron, de documentales explicativos del proceso que llevó al odio acérrimo de los alemanes a los judíos, de ropa y zapatos de los judíos que estaban allí presos, de vainas que en otro tiempo contuvieron gas letal, de calles importadas de los campos de concentración, de muestras de la publicidad antisemita, de ejemplares de libros nazis -de hecho, hay un par de ejemplares de Mein Kampf, o Mi Lucha, el libro que escribió Adolf Hitler en el que explicaba las bases del nazismo- y monumentos a los fallecidos. En conclusión: la visitilla al museo -que fue bastante express, ya que cuando entramos quedaban tres cuartos de hora para que cerraran el lugar-, fue una experiencia más para reflexionar que para impresionar, posiblemente porque después de la cantidad de violencia y crueldad intolerable que se ve hoy día en la televisión, impresionar e impactar sin recurrir al gore es algo prácticamente imposible.
Exterior del museo del holocausto
Dejando el museo atrás, volvimos a Jerusalén, donde para cumplir con lo prometido al padre Artemio por la mañana, fuimos de nuevo a visitarlo para tener un coloquio en el que tras explicarnos la labor de los frailes franciscanos en Jerusalén, remarcar la importancia de las peregrinaciones de cristianos a Tierra Santa, preguntarnos por nuestro viaje, hacernos una fotillo y darnos un regalico, pusimos punto y final a la jornada retornando al hotel.