Wall Street: el dinero nunca duerme es una película que continúa con los sucesos acaecidos en el mítico largometraje de 1987 de Oliver Stone, Wall Street; o eso al menos es lo que he leído, porque lo que es un servidor no ha visto dicha película.
Al no haber visto la primera parte, es algo más que obvio que no voy a poder hacer un post comparativo de las virtudes de la primera vs. los defectos de la segunda. Pero ojo, esto no debe ser tomado como algo negativo y un motivo para salir pitando del blogo, ya que el factor nostalgia y la preconcepción de que las segundas partes nunca fueron buenas en la mayoría de los casos suelen ser la semilla de una review-paritorio en la que el redactor tiende a plasmar su decepción con un producto que no está a la altura de sus expectativas.
SINOPSIS
(...) Puesto en libertad después de cumplir una prolongada condena en prisión, Gekko se encuentra fuera de un mundo que en tiempos dominó. Buscando rehacer sus arruinadas relaciones con su hija, Gekko se alía con el novio de ésta, Jacob (Shia LaBeouf), quien comienza a ver en él la imagen de un padre (...)TECHNICOLOR
Técnicamente está bien, aunque presenta alguna que otra traba entre las que cabe destacar:
- El ritmo, que es bastante pausado llegando a hacerse incluso lento sin tornarse exasperante
- La interpretación de Shia LaBeouf. Y es que no se niega que el mozo le ponga ganas, pero se queda bastante corto, y más como protagonista, al lado de un Michael Douglas y una genial Carey Mulligan que se lo comen (el triste papel de Susan Sarandon casi mejor dejarlo en el olvido)
- Algunos planos montados en plan "24", que a diferencia del serial, quedan mal dando la sensación de cutrez y producto barato.







































